lunes, 5 de mayo de 2014

DATOS SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO

Introducción



El Informe de Evaluación del IPCC permite estudiar los nuevos datos relativos al cambio climático, es decir, observaciones del sistema climático, archivos paleoclimáticos, estudios teóricos sobre los procesos climáticos y simulaciones que utilizan modelos climáticos. El Informe especial del IPCC sobre la gestión de los riesgos de fenómenos meteorológicos extremos y desastres para mejorar la adaptación al cambio climático sirve de base importante de información sobre los cambios meteorológicos y los fenómenos climáticos extremos. El planteamiento se apoya en una serie de conclusiones generales destacadas que, en conjunto, ofrecen un resumen conciso.
Hay pruebas abrumadoras de que las actividades humanas están afectando al clima mundial, lo cual tiene graves repercusiones en la salud pública. El calentamiento global tiene consecuencias que ponen en riesgo la salud, tales como los fenómenos meteorológicos catastróficos, la variabilidad de los climas, que afecta a los suministros de agua y alimentos, los cambios de la distribución de los brotes de enfermedades infecciosas o las enfermedades emergentes relacionadas con los cambios de los ecosistemas.

La criosfera

En los dos últimos decenios, los mantos de hielo de Groenlandia y la Antártida han ido 
perdiendo masa, los glaciares han continuado menguando en casi todo el mundo y el hielo 
del Ártico y el manto de nieve en primavera en el hemisferio norte han seguido reduciéndose 
en extensión.
  • El ritmo de la pérdida de hielo de los glaciares en todo el mundo, excepto los glaciares situados en la periferia de los mantos de hielo, haya sido en promedio de 226 [91 a 361] Gt/año-1 durante el período 1971-2009, y de 275 [140 a 410] Gt/año-1, durante el período 1993-2009.
  • El ritmo de la pérdida de hielo del manto de hielo de Groenlandia ha aumentado considerablemente, de 34 [-6 a 74] Gt/año-1, durante el período 1992-2001, a 215 [157 a 274] Gt/año-1, durante el período 2002-2011.
  • El ritmo de la pérdida de hielo del manto de hielo de la Antártida haya aumentado de 30 [-37 a 97] Gt/año-1, durante el período 1992-2001, a 147 [72 a 221] Gt/año-1, durante el período 2002-2011.
  • La superficie media anual del hielo marino del Ártico haya disminuido durante el período 1979-2012 en un rango del 3,5% y el 4,1% por decenio (lo cual corresponde a un rango de entre 0,45 y 0,51 millones de km2 por decenio), y es muy probable que el mínimo estival del hielo marino (hielo marino permanente) haya disminuido en un rango del 9,4% al 13,6% por decenio (lo cual corresponde a un rango de entre 0,73 y 1,07 millones de km2 por decenio). En promedio, la disminución registrada en la extensión media decenal del hielo marino del Ártico ha sido más rápida en verano (nivel de confianza alto), y la extensión espacial ha disminuido en cada temporada y en cada decenio sucesivo desde 1979 (nivel de confianza alto). A partir de las reconstrucciones, existe un nivel de confianza medio en que, durante los tres últimos decenios, la regresión estival del hielo marino del Ártico no ha tenido precedentes y en que las temperaturas superficiales del mar han sido excepcionalmente elevadas, al menos en los últimos 1450 años.
  • La extensión media anual del hielo marino de la Antártida haya aumentado a un ritmo que corresponde a un rango de entre el 1,2% y el 1,8% por decenio (lo cual corresponde a un rango de entre 0,13 y 0,20 millones de km2 por decenio), entre 1979 y 2012.
  • Desde mediados del siglo XX la extensión del manto de nieve del hemisferio norte ha disminuido En el período 1967-2012, dicha extensión disminuyó en un 1,6 [0,8 a 2,4]% por decenio, en los meses de marzo y abril, y un 11,7 [8,8 a 14,6]% por decenio en junio, y no registró ningún aumento estadísticamente significativo en ningún mes.
  • Las temperaturas han aumentado en la mayoría de las regiones desde principios de la década de 1980. El calentamiento observado fue de hasta 3 ºC en partes del norte de Alaska (de principios de la década de 1980 a mediados de la década de 2000) y hasta 2 ºC en partes del norte de la Rusia europea (de 1971 a 2010). En esta región se ha observado una reducción considerable del grosor y la extensión en superficie durante el período de 1975 a 2005.
      

La atmósfera

Según el IPCC cada uno de los tres últimos decenios ha sido sucesivamente más cálido en la superficie de la Tierra que cualquier decenio anterior desde 1850. En el hemisferio norte, es probable que el período 1983-2012 haya sido el período de 30 años más cálido de los últimos 1 400 años.
Además, el IPCC nos cuenta que:
  • Los datos de temperatura de la superficie terrestre y oceánica, combinados y promediados globalmente, muestran un calentamiento de 0,85 [0,65 a 1,06] ºC, durante el período 1880-2012. El incremento total entre el promedio del período 1850-1900 y el período 2003-2012 es de 0,78 [0,72 a 0,85] ºC.
  • La temperatura media global en superficie muestra una variabilidad decenal e interanual considerable. Pero debido a la variabilidad natural, las tendencias basadas en períodos de registros cortos son muy sensibles a las fechas de inicio y final, y no reflejan en general las tendencias climáticas a largo plazo. Por ejemplo, la tasa de calentamiento durante los últimos 15 años es de 0,05 [-0,05 a 0,15] ºC, que comienza con un fuerte efecto del fenómeno El Niño, es menor que la tasa registrada desde 1951, que es de 0,12 [0,08 a 0,14] ºC.
  • Pero las reconstrucciones de la temperatura en superficie a escala continental muestran períodos, durante la anomalía climática medieval (entre los años 950 y 1250), que en algunas regiones fueron tan cálidos como a finales del siglo XX. Es decir, que entre 950 d.C. y 1250 d.C. también aumentó la temperatura en la superficie, lo que a los científicos sugieren que esto puede tratarse de un ciclo que se repite cada cierto tiempo.
  • Desde 1950, aproximadamente, se han observado cambios en numerosos fenómenos meteorológicos y climáticos extremos. Es muy probable que el número de días y noches fríos haya disminuido y que el número de días y noches cálidos haya aumentado a escala mundial, y es probable que en gran parte de Europa, Asia y Australia haya aumentado la frecuencia de las olas de calor. También es posible que existan más regiones en las que haya aumentado el número de sucesos de precipitaciones intensas que en las que haya disminuido, y es probable que la frecuencia o intensidad de las precipitaciones intensas haya aumentado en América del Norte y Europa.

  • El IPCC también dice que durante el periodo 1750–2000, la concentración atmosférica de CO2 aumentó en un 31±4 por ciento, debido principalmente a la combustión de combustibles fósiles y al uso de los suelos. También dice que la concentración atmosférica de CH4 aumentó en un 151±25 por ciento en este periodo, debido sobre todo a las emisiones provenientes del uso de combustibles fósiles y los ganados.
  • Sobre las precipitaciones, el IPCC dice que han aumentado durante el siglo XX entre un 5 y un 10 por ciento en la mayor parte de las latitudes medias y altas de los continentes del hemisferio norte.



Los océanos

Según el IPCC es prácticamente seguro que la capa superior del océano (0-700 metros) se haya calentado entre 1971 y 2010, y que también es probable que se haya calentado entre la década de 1870 y 1971.
  • A escala mundial, el calentamiento del océano es mayor cerca de la superficie. Los 75 metros superiores se han calentado en 0,11 [0,09 a 0,13] ºC por decenio, durante el período comprendido entre 1971 y 2010.
  • Es muy probable que las regiones con alta salinidad, donde predomina la evaporación, se hayan vuelto más salinas, y que las regiones con baja salinidad, donde predominan las precipitaciones, se hayan desalinizado desde la década de 1950.
  • También debemos de saber que los océanos almacenan mucha más cantidad de energía que la atmósfera, y que un cambio en estos seria hasta 30 veces mayor que en la atmósfera.

http://www.climatechange2013.org/images/report/WG1AR5_SPM_brochure_es.pdf


El nivel del mar


Desde mediados del siglo XIX, el ritmo de la elevación del nivel del mar ha sido superior a la media de los dos milenios anteriores (nivel de confianza alto). Durante el período 1901-2010, el nivel medio global del mar se elevó 0,19 metros [0,17 a 0,21 metros].


  • Los datos indirectos e instrumentales del nivel del mar indican que, entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, se produjo una transición de las tasas medias de elevación relativamente bajas registradas en los últimos dos milenios a unas tasas más altas. Es probable que la tasa de elevación media mundial del nivel del mar haya seguido aumentando desde principios del siglo XX.
  • Es muy probable que la tasa media de elevación promediada mundial del nivel del mar haya sido de 1,7 [1,5 a 1,9] mm/año-1, entre 1901 y 2010, de 2,0 [1,7 a 2,3] mm/año-1, entre 1971 y 2010, y de 3,2 [2,8 a 3,6] mm/año-1, entre 1993 y 2010. Los datos recogidos con mareógrafos y altímetros satelitales coinciden en que en este último período la tasa fue más alta. Es probable que también se registraran tasas altas entre 1920 y 1950.
  • Desde principios de la década de 1970, la combinación de la pérdida de masa de los glaciares y la expansión térmica del océano provocada por el calentamiento dan razón de aproximadamente el 75% de la elevación observada del nivel medio global del mar. Durante el período 1993-2010, la elevación media mundial del nivel del mar coincide, con la suma de las contribuciones observadas de la expansión térmica del océano debida al calentamiento (1,1 [0,8 a 1,4] mm/año-1), y de los cambios en los glaciares (0,76 [0,39 a 1,13] mm/año-1), el manto de hielo de Groenlandia (0,33 [0,25 a 0,41] mm/año-1), el manto de hielo de la Antártida (0,27 [0,16 a 0,38] mm/año-1) y el almacenamiento terrestre de agua (0,38 [0,26 a 0,49] mm/año-1). Estas contribuciones suman 2,8 [2,3 a 3,4] mm/año-1.
  • En el último período interglacial (que se remonta a entre 129 000 y 116 000 años), durante varios miles de años el nivel medio global máximo del mar estuvo por lo menos 5 metros por encima del actual, y nomás de 10 metros por encima de ese nivel. Durante el último período interglacial, es muy probable que el manto de hielo de Groenlandia haya contribuido a la elevación media mundial del nivel del mar, entre 1,4 y 4,3 metros, lo que implica, con un nivel de confianza medio, que el manto de hielo de la Antártida también pudo haber contribuido a esa elevación. Ese cambio de nivel del mar se produjo en el contexto de un forzamiento orbital diferente y con una temperatura en superficie en las latitudes altas, promediada a lo largo de varios miles de años, por lo menos 2° C más cálida que en la actualidad.



  • El promedio mundial del nivel del mar ha ido aumentando y la rapidez de ese aumento se ha incrementado entre mediados del siglo XIX y mediados del siglo XX. El aumento fue de 1,7 ±0,5 mm/año durante el siglo XX, de 1,8 ± 0,5 mm/año durante 1961-2003, y de 3,1 ± 0,7 mm/año entre 1993 y 2003. Se desconoce si el valor más alto registrado en 1993-2003 se debe a la variabilidad decenal o a una intensificación de la tendencia a largo plazo. En términos espaciales, el cambio es muy poco uniforme; por ejemplo, durante 1993- 2003 el ritmo de aumento fue en algunas regiones varias veces superior al promedio mundial, mientras que en otras los niveles del mar descendieron. Hay incertidumbres en la estimación de las contribuciones al cambio del nivel del mar a largo plazo. En el periodo 1993-2003, la contribución de la dilatación térmica (1,6 ± 0,5 mm/año), de la pérdida de masa de glaciares y casquetes de hielo (0,77 ± 0,22 mm/año) y de la pérdida de masa de los casquetes de hielo de Groenlandia (0,21 ±0,07 mm/año) y de la Antártida (0,21 ±0,35 mm/año) ascendió en total a 2,8 ± 0,7 mm/año.
  • En ese periodo, la suma de estas contribuciones concuerda con el aumento del nivel del mar observado directamente y anteriormente señalado, dentro del margen de incertidumbre de las observaciones. En el periodo 1961-2003, que fue más largo, se estima que la suma de las contribuciones climáticas es menor que el aumento observado total del nivel del mar, aunque el sistema de observación era menos fiable antes de 1993. En ambos periodos, la contribución estimada de la dilatación térmica y de los glaciares y casquetes de hielo fue superior a la contribución de los mantos de hielo de Groenlandia y de la región antártica. La magnitud del error respecto de la región antártica indica que no es posible determinar si esa región ha contribuido en términos negativos o positivos al nivel del mar. Los aumentos de nivel del mar concuerdan con el calentamiento, y diversos estudios de modelización sugieren que, en conjunto, es muy probable que la respuesta al forzamiento antropógeno haya contribuido al aumento del nivel del mar durante la última mitad del siglo XX; con todo, la incertidumbre de las observaciones y la carencia de estudios adecuados hacen que sea difícil cuantificar la contribución antropógena.
  • El aumento del nivel del mar podría afectar a las regiones costeras, aunque su atribución no está todavía clara. El aumento mundial experimentado desde 1975 por los valores extremos del nivel del agua está relacionado tanto con el aumento medio del nivel del mar como con la variabilidad climática interdecenal en gran escala. (Woodworth and Blackman, 2004).



El ciclo del carbono y otros ciclos biogeoquímicos


En los últimos 800 000 años, las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso han aumentado a niveles sin precedentes. Las concentraciones de dióxido de carbono han aumentado en un 40% desde la era preindustrial debido, en primer lugar, a las emisiones derivadas de los combustibles fósiles y, en segundo lugar, a las emisiones netas derivadas del cambio de uso del suelo. Los océanos han absorbido alrededor del 30% del dióxido de carbono antropógeno emitido, provocando su acidificación.

  • Las concentraciones atmosféricas de los gases de efecto invernadero, a saber, el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O), han aumentado desde 1750 debido a la actividad humana. En 2011, las concentraciones de estos gases de efecto invernadero eran de 391 ppm11, 1 803 ppmm y 324 ppmm, respectivamente, valores que excedían los niveles preindustriales en aproximadamente el 40%, el 150% y el 20%, respectivamente.
  • Las concentraciones de CO2, CH4 y N2O superan hoy considerablemente las concentraciones más altas registradas en los núcleos de hielo correspondientes a los últimos 800 000 años. Existe un nivel de confianza muy alto en cuanto a que las tasas promedio de aumento de las concentraciones atmosféricas durante el siglo pasado no han tenido precedentes en los últimos 22 000 años.
  • Las emisiones anuales de CO2 procedentes de la combustión de combustibles fósiles y la producción de cemento fueron de 8,3 [7,6 a 9,0] GtC12/año-1, promediados entre 2002 y 2011 (nivel de confianza alto), y de 9,5 [8,7 a 10,3] GtC/año-1 en 2011, un 54% por encima del nivel correspondiente a 1990. Las emisiones netas anuales de CO2 antropógenas producidas por el cambio de uso del suelo fueron, en promedio, de 0,9 [0,1 a 1,7] GtC/año-1 durante el período de 2002 a 2011.
  • De 1750 a 2011, las emisiones de CO2 procedentes de la combustión de combustibles fósiles y la producción de cemento liberaron 375 [345 a 405] GtC a la atmósfera, y se estima que la deforestación y otros cambios de uso del suelo han liberado 180 [100 a 260] GtC. Esto genera unas emisiones antropógenas acumuladas de 555 [470 a 640] GtC.
  • De esas emisiones de CO2 antropógenas acumuladas, se han acumulado 240 [230 a 250] GtC en la atmósfera, 155 [125 a 185] GtC han sido incorporadas al océano y 160 [70 a 250] GtC se han acumulado en ecosistemas terrestres naturales (esto es, el sumidero terrestre residual acumulado).
  • La acidificación del océano se cuantifica mediante la disminución del pH13. El pH del agua del océano superficial ha disminuido en 0,1 desde el comienzo de la era industrial, lo que corresponde a un aumento del 26% en la concentración de iones de hidrógeno.


http://www.climatechange2013.org/images/report/WG1AR5_SPM_brochure_es.pdf